Hola lectores de Anitokio, vamos en el doceavo episodio en el anime donde todos tuvieron una infancia cruel. Ahora con la amenaza de alguien que le gusta jugar al espejito mágico.

Giorno, Fugo y Abacchio van a Pompeya por la llave que les proporciono “El jefe”, para trasladar a Trish de una manera segura. Encontrándose con un nuevo enemigo en la ciudad anteriormente petrificada.

Toco la hora de centrarse en Fugo Pannacotta, como lo sospechamos en un principio, un joven que goza de gran inteligencia, pero al igual que sus compañeros, no gozo de mucha suerte.

Gracias a sus desarrolladas habilidades cognitivas Fugo controla en lo posible su Transtorno Explosivo Intermitente, expresado en el anime/manga como recurrentes ataques de ira. Los cuales están directamente relacionados con su stand Purple Haze.

No obstante, lo triste de la historia de Fugo, es que no termino en Passione por algún suceso relacionado al crimen organizado. Si no por la sociedad podrida que la origina, acorralando a un Fugo puberto a descontrolar su enfermedad. Dejando la lección simple de que la gente no puede tachar solo al crimen organizado como la fuente de perdición de la sociedad; La familia, los docentes, entre otras personas que impactan la vida de los niños; sus acciones son las que en verdad llegan a poner en perdición a una sociedad.

La próxima semana hablaremos sobre el stand enemigo “Man in the Mirror”, quien creemos que aún le falta por demostrar su verdadero potencial.